Objetivos de este curso

Cuadro de texto: OBJETIVO GENERAL
DIOCESANO PARROQUIAL

“Renovarnos y evangelizar
con un corazón misericordioso”

 

Madurar y consolidar actitudes, ideas, acciones y planteamientos generados en los cuatro años de Plan Diocesano de Pastoral.

De dónde partimos

  • Del recorrido que llevamos, en estos últimos cuatro años, trabajando el Plan Diocesano de Pastoral y de las concreciones para este curso 2015-2016.
  • De la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium que el Papa Francisco nos ofreció, y que la venimos estudiando hace varios meses. Y que debe ser punto de referencia para la tarea pastoral.
  • De las reuniones que hemos tenido en este último curso la Comisión Pastoral del arciprestazgo, formada por los párrocos y tres laicos de cada parroquia. En esas reuniones hemos estudiado la Evangelii Gaudium y hemos visto algunas actitudes y acciones para ir potenciando, en nuestra tarea pastoral parroquial y arciprestal.
  • De la declaración de un Año Santo de la Misericordia para el curso 2015-2016.
  • De la carta encíclica “Laudato sí”, del Papa Francisco.

 

Asumimos

   La programación Diocesana y las sugerencias y acciones que en ella se presentan.

   Y exponemos a continuación la concreción que –teniendo en cuenta todo lo anteriormente expuesto- hemos hecho para el arciprestazgo y nuestra parroquia.

NOS RENOVAMOS

Madurar la renovación que propone el Plan Diocesano de Pastoral, desde una actitud misericordiosa.

1.- Cuidar y motivar a los agentes de pastoral: “Evangelizadores con Espíritu”

Estamos llamados a ser personas - cántaro para dar de beber a los demás (86)

  • ¿Por qué? Porque creer es experimentar que Dios se nos ha dado en Jesús, y con Él, su pasión por dar vida.

 

  • Líneas de acción
    • Fomentar convivencias y encuentros entre los distintos grupos de la parroquia y del arciprestazgo.
    • Suscitar en todos, no sólo el interés por lo que se hace, sino por cómo se hace. Ayudar a despertar la alegría del evangelio y el deseo de evangelizar.
    • Que haya momentos detenidos de adoración, encuentro orante con la Palabra. Cuidar la oración de intercesión.
    • Nuestra entrega y trabajo pastoral es necesario, pero dejemos que sea Dios quien haga fecundos nuestros esfuerzos. No buscar resultados en el corto plazo. No buscar, ante grandes esfuerzos, grandes resultados. No perder la esperanza ante la falta de respuesta.
    • Fomentar  la espiritualidad en unión con la Virgen, y aprendamos de ella lo revolucionario de la ternura y del cariño.
    • Promover el acompañamiento espiritual.
    • Facilitar dentro de la parroquia y del arciprestazgo, la dimensión testimoniante: personas que den razón de su vida de fe. La fe se comunica por  contagio.
    • Sensibilizar entre  los agentes de pastoral y asiduos, la necesidad de la comunidad, del grupo de fe, para formarse, orar en común, revisar el compromiso, celebrar.
    • Retiros arciprestales, talleres de oración, difundir lo que se hace en cada parroquia, cuidar la formación bíblica y la liturgia, etc.

 Propuestas concretas de acción

              * Asumir y desarrollar el Plan Pastoral Diocesano Vocacional.
* Retiros arciprestales en los tiempos de Adviento y/o Cuaresma. Vivir la cuaresma 2016 con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios.
*  Vivir y motivar el sacramento de la Reconciliación.
* Convivencia final de curso p.e. a Córtes, de agentes de pastoral de todo el arciprestazgo.
* Peregrinación arciprestal, si el Obispado o la diócesis no organizara alguna.
2.- Formación: la evangelización es cosa de todos
Todo cristiano es misionero en la medida en que se ha encontrado con el amor de Dios en Cristo Jesús (EG 120)

  • ¿Por qué? Porque también Cristo se preparó, porque el Espíritu puede soplar donde quiere pero sólo el que está despierto lo podrá captar y dejarse llevar por Él.

Líneas de acción

    • Ofrecer distintos itinerarios de formación cristiana, con flexibilidad: comunidades, cursillos, cursos continuados, etc.
    • Que haya en las parroquias y arciprestazgo algunas cosas comunes de formación, para todos los grupos. Incorporar más la Biblia y el Catecismo.
    • Encuesta a padres de Primera Comunión para ver la mejor forma de que participen en la labor catequética y que asistan a reuniones de formación.
    • Alguna formación específica para ser evangelizadores. Trabajar la Evangelii Gaudium, etc.
    • Leer y trabajar la encíclica de Juan Pablo II “Dives in misericordia” y las obras de misericordia, así como la reciente encíclica “Laudato sí”.
    • Cuestiones de apologética, para saber dar razón de nuestra fe y esperanza y poder dar algo de luz a problemas o preguntas que nos hacen.
    • Alguna formación, no sólo técnica o de comunicación, - aunque también- para saber comunicar lo que somos, lo que creemos, lo que hacemos, etc.
    • Participar en las actividades diocesanas de formación.
    • Convivencia de equipos de acogida. Un cursillo arciprestal de escucha, comunicación y relación de ayuda, seguido de unas fichas para continuar trabajándolo en grupos.
    • Formación continua  para los agentes de pastoral.

 Propuestas concretas de acción

              * Curso de acogida, ayuda, escucha: Formación al inicio del curso, para los grupos parroquiales, y que pueda salir de ahí algún grupo de acogida.
* Formación o elaboración de algún cuaderno, que nos ayude, en cuestiones de apologética, o para saber dar razón de nuestra fe y poder ayudar a dar algunos pasos a quien no teniendo fe, desee ponerse en camino de tener fe.

3.- Organización pastoral

       Acogida: el gusto de ser pueblo
La Iglesia no es una aduana, es la casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas (EG 47)

  • ¿Por qué? Porque hemos entendido que Jesús de Nazaret es un sí de Dios a todas las personas.
  • Líneas de acción
    • Actitud de escucha, de comunicación, de acogida y despedida misionera: abierta, positiva, visible, fraternal y dirigida a todos.
    • Manifestar gestos: alegría, apertura, participación, acompañamiento, acercamiento…
    • Ampliar el horario de apertura al público de los templos.
    • Revisar los horarios de las actividades parroquiales, así como las normas de control interno (despacho, catequesis…), con el fin de adecuarlos a las necesidades reales de quienes los puedan solicitar, sin restringir ni negar lo que, a priori, pueda parecer que no es necesario.
    • Potenciar el arciprestazgo como unidad pastoral de evangelización, facilitando acciones comunes, proyectos comunes, materiales comunes, etc
  • Propuestas concretas de acción

                 * Creación de  equipos parroquiales de acogida.
* Puesta en común de los horarios de las actividades que cada parroquia tenga establecidos, con el fin de presentar al público en general, una oferta pastoral global a nivel de arciprestazgo. Para ello, cada parroquia –a principio de curso- traerá al arciprestazgo un díptico con aquellas acciones o actividades que puedan interesar a todo el arciprestazgo: horarios de misas, horarios de confesiones, escuelas de oración, retiros, etc. Y se podría hacer una hoja común para repartir en todas las parroquias del arciprestazgo.
*  Continuar con el trabajo empezado el curso pasado del grupo eclesial arciprestal de pastoral.  Estudiar también con ellos esta programación y ver la mejor manera de llevarla adelante.

 

PARA EVANGELIZAR

4.-Evangelización: iglesia en salida
Prefiero una iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a sus propias seguridades (EG 49)

  • ¿Por qué? Porque Jesús fue de aldea en aldea anunciando el evangelio, y no se detuvo ni por apego ni por huida y envió a sus discípulos a anunciar el Evangelio.
  • Líneas de acción
    • “Vienen”: Atención a las personas que, sin ser practicantes o incluso creyentes, se acercan a la iglesia como consecuencia de celebraciones con amplia repercusión social: bodas, bautizos, comuniones, funerales…

“Vamos”: Cuidar la pastoral de enfermos a través de acciones útiles como la educación para la salud, las visitas a centros sanitarios y a domicilio (aprovechar la entrada en casa para manifestar la evangelización con la familia), facilitando la oración, la Palabra de Dios y la comunión, teniendo en cuenta el testimonio y el compromiso evangelizador de los enfermos en la vida de la comunidad.

    • Implicar a los padres en el itinerario catequético de sus hijos, estableciendo con ellos cauces de diálogo, de participación y, sobre todo, de compromiso en la formación cristiana de sus hijos, potenciando la catequesis familiar en el hogar.
    • Estudiar en los consejos de pastoral parroquial la forma de fomentar la inquietud misionera en todos los grupos de pastoral.
    • Preguntarnos: ¿Qué necesidades –no sólo materiales- tiene la gente, que no les responden desde la sociedad?
    • Abrir los ojos y oídos a las “nuevas pobrezas”: familias desestructuradas, heridas, (separados, divorciados vueltos o no casar, gente que sufre, etc.). Estudiar las conclusiones que salgan del próximo sínodo de obispos sobre la familia. Paciencia y delicadeza con ellas. No a soluciones únicas. Escuchar el contexto sociocultural en el que viven las familias hoy.
    • Estar presentes en asociaciones vecinales para escuchar lo que se dice y hace fuera del templo con el fin de implicar más directamente a la parroquia en las inquietudes del barrio.
  • Propuestas concretas de acción

               * Articular el desarrollo y puesta en funcionamiento de la preevangelización a través de los miembros que integran Cáritas Parroquial.
*  Elaborar un cuaderno de motivación y formación en cuestiones elementales de lo que es  esta dimensión misionera y cómo ir llevándola a la práctica.
*  Mayor presencia parroquial y arciprestal en  el barrio: Más creatividad para pensar medios y formas de darnos a conocer, estar presentes en ciertas asociaciones, lugares, etc del barrio, salir hacia fuera: gestos, símbolos públicos, carteles, anuncios, etc.
* Estudiar la viabilidad y conveniencia de colocar carteles de impacto en el exterior de la iglesia con mensajes evangélicos concretos, u otros mensajes,  durante los tiempos fuertes de la liturgia.